Jamás en Chile

Jamás pensé que sería testigo
de las lágrimas incesantes
de mis hermanos y hermanas.

Nunca quise ver como la tele
mostraba los escombros,
las penas y la desesperación.

Jamás pense que sería testigo
de los rostros muertos
de tantos desconocidos cercanos.

Nunca quize escuchar por la radio
los llantos y las voces nostagicas
de tantos que perdieron todo.

Jamás crei que mi país se hundiria
por nuestra propia tierra
y mucho menos nuestro propio mar.

Nunca soñe con ver nuevamente
la sangre hermana
por las calles de la ciudad.

Jamás crei que mi querida patria
fuera victima de cosas inevitables
y tan injustas.

Nunca soñe con ver con mis ojos
como se derrumba pedazo a pedazo
los sueños de los niños.

Jamás crei que realmente
tendría que rezarle a Dios
por una pequeña oportunidad.

Nunca pense que realmente
tendre que vender mi alma
para no ver sufrir a mi pueblo.

Hoy

Me cuesta creer que en este presente
la memoria no se acuerda de nosotros
y nosotros mucho menos de ella.
Olvidamos porque tenemos al hermano en la calle,
porque el pan falta en rincones
y porque a veces niños se suben a la micro
con desesperación pidiendo una moneda.

Me cuesta creer que en este presente
el corazon se nos esconde
y nosotros no lo buscamos.
Olvidamos que el futuro no necesita tantas cosas,
no necesitamos tantos televisores,
ni tanta ropa , no necesitamos tanto dinero
y tampoco tanta preocupación.

Me cuesta demasiado creer en este presente
cuando no hemos aprendido de la historia,
de la realidad , de nosotros mismos.
No es cuestión de Dios /él mismo lo sabe,
No son falsos ideales teñidos por la politica,
la iglesia , el capital o la religión
y mucho menos de egoismo.

Me duele creer en este presente,
en este mundo y esta realidad.
Cuando dejamos de querernos,
de preocuparnos por el otro
y de no darnos cuenta
que en cada paso muere un hermano.
Me duele escuchar , que todo pasado fue mejor
y que el futuro esta cerca.

Me cuesta creer que el futuro puede ser mejor,
si en cada segundo alguien muere de hambre,
alguien muere en los pasillos de un hospital,
que alguien no puede comer , amar , ni soñar,
Me cuesta creer que nos matamos por dinero,
por dios y por agua.

Me cuesta creer que el futuro cercano sera benevolente
me cuesta creer que el pasado paso
y que este presente es mucho mejor.

Para mi Hermano (Tomás)

Nuestros caminos parecen lejanos,
extraños , diferentes y aveces,
cuando el sol se aleja
solemos ser enemigos.

Nuestros ojos cuentan
una historia distinta.
Y nuestras voces se rozan
desde el olvido hasta la memoria.

Soliamos ser soldados de la misma tropa
y corriamos uno detrás del otro.
Pero a veces eramos jugadores
de equipos rivales enfrentandose.

Siempre nos hemos querido
de tantas formas distintas
y nuestras palabras con los años
nunca han sido parecidas.

Quizé ser el hermano mayor
que cuida con su vida a los otros,
sin embargo muchas veces,
me toco ser al que cuidaban.

Es duro pensar que no somos iguales
y te mentiria si dijera
que quiero otro hermano,
porque jamás será así.

Pero algun día llegara el momento,
un diminuto instante
en que nos miremos con sinceridad
y abramos nuestros corazones, susurrando:

Hermano te quiero ,
gracias por todo.

Carta de un suicidio

Ha llegado el momento de partir.
Disculpen mis amigos
que no pueda despedirme de todos
y que nunca alcanze
a mencionar cada alegria
obsequiada en nuestros momentos.

Disculpame madre ,
por no decirte adiós
mirando tus ojos.
Y a ti padre , perdona
no poder abrazarte una vez más.

Ha llegado el momento de huir,
de cerrar mi puerta
y dejar libre mi alma.
Disculpa mundo por dejarte
pero la verdad creo que es necesario.
Pareciera que nada va a cambiar.

Disculpame futuro,
por rendirme en el camino
y no poder alcanzarte.
Disculpame desconocido,
que tendras que ver mi cadaver
por las noticias.

Ha llegado el tiempo de parar de llorar
de tomar el ultimo respiro
y despedirme de mi mismo.
Adiós, a lo que ame ,
odio y siempre soñe.
Hasta siempre y que el olvido
se apiade de mí.

A Daniela

Contigo , pasado,
presente y futuro.
Quizás hasta siempre,
pero por ahora.
Juntos hasta donde
el tiempo nos diga
que ya es suficiente.